jueves, 20 de noviembre de 2008

La vida es sueño (fragmento)

A veces me pregunto para que escribo con tantos poetas y tantos poemas que dan vuelta. De vez en cuando vuelve ese pensamiento a mi mente y es el momento de dejar la lapicera por un tiempo (esperemos que no muy largo, en general dura una semana).
Pero sin embargo, sigo amando como el día del primer beso que te di y eso no va a cambiar nunca. Reafirmo la promesa de dar lo mejor de mí para que cada día que estemos juntos sea tan mágico como el anterior.
Dejo un fragmento hermoso, no hay más para decir, el resto se demuestra.


La vida es sueño
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... y aunque en desdichas ta[n] graves
la política he estudiado,
de los brutos enseñado, 215
advertido de las aves,
y de los astros süaves
los círculos he medido,
tú sólo, tú, has suspendido
la pasión a mis enojos, 220
la suspensión a mis ojos,
la admiración al oído.

Con cada vez que te veo
nueva admiración me das,
y cuando te miro más 225
aun más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser;
pues cuando es muerte el beber,
beben más, y desta suerte, 230
viendo que el ver me da muerte,
estoy muriendo por ver.
Pero véate yo y muera;
que no sé, rendido ya,
si el verte muerte me da, 235
el no verte qué me diera.
Fuera, más que muerte fiera,
ira, rabia y dolor fuerte;
fuera muerte; desta suerte
su rigor he ponderado, 240
pues dar vida a un desdichado
es dar a un dichoso muerte.

1 comentario:

Nami! dijo...

Dime si no es amor, mirar a los ojos,
y ver que tu pecho explota por dentro
sentir cada beso, apreciar solo un gesto.
Dime si no es amor, correr más que el tiempo,
pues ya que las horas se pasan volando
y nada es lo mismo si estás a su lado.
Dime si no es amor, vestir cada día,
de sorpresas que guardan en baules
los secretos que nos unen.
Y dime si no es amor, mirar dulcemente al sol,
dando gracias a Dios por ser tan grande
la ilusión de cada día
y dejar de ser cobardes
cuando sangren las heridas.
Dime si no es amor, pedir un deseo,
y ver que se cumple, que ya no hay desiertos,
que todo son mares que guardan misterios.
Y dime si no es amor, poder escuchar su voz,
levantando tus brazos hacia el cielo,
para ver llegar el día, y saber vencer al miedo,
cuando sangren las heridas.